miércoles, 29 de julio de 2009

La importancia de los principios constitucionales

por Hugo A. Us

Debo agradecer el interés y el espíritu de debate de algunos lectores de este blog, en particular quisiera agradecer a un lector que se identifica como Leonel. Recientemente hizo una lectura detallada de mi última entrega al blog y con el mismo interés vertió una serie de argumentos algunos de los cuales quisiera referirme en esta oportunidad.

Entre otros aspectos Leonel considera que mi cuestionamiento a que la propuesta de ProReforma es de forma y no de fondo es irrelevante. De manera contraria, yo sostengo que sí es relevante el que sea de forma o de fondo. La Constitución Política de la República (CPR) es nuestra ley máxima y refleja el contrato social vigente el cual, por su naturaleza, debe basarse en principios básicos de justicia que garanticen los derechos y libertades para todas las personas. No se trata de una ley que deba cambiarse constantemente y cuyos efectos sean sólo secundarios. Haciendo una analogía con la arquitectura, la CPR viene siendo la estructura de un edificio, capaz de sostener y dar estabilidad. En su calidad de estructura, no es prudente o recomendable hacerle cambios constantemente pues en tal caso perdería sentido ser una Constitución (o la estructura básica de la sociedad). Creo que los cambios ameritan hacerse si estos son profundos (para seguir nuestra analogía, cuando se decide demoler un edificio pues ya no cumple su cometido) y si tales cambios significan una mejora sustantiva en la protección y garantía de los derechos y libertades fundamentales.

Sin embargo, quiero llamar la atención de un punto que considero aún más crucial y es la importancia que tienen (o deben tener) los principios constitucionales. Como su nombre lo indica, son principios y por ello determinan el resto del contenido de una Constitución. En el caso de la CPR, los principios están contenidos en la parte dogmática y es tal su importancia que para cambiarlos se requiere de una Asamblea Nacional Constituyente. En principio, la parte orgánica (referida a la organización y funcionamiento del Estado) no debe contradecir lo establecido en la parte dogmática (los principios) tanto en forma explícita o por sus consecuencias. Es por ello que sostengo que la propuesta de ProReforma, cuya parte toral es su senado gerontocrático, es improcedente pues contradice algunos principios de la parte dogmática de la actual CPR (insisto, reformable sólo vía una Asamblea Constituyente).

Leonel sostiene que dado que la propuesta debe someterse a consulta popular y que en caso la mayoría se pronuncie a favor de la misma, ello validaría el cambio y el establecimiento de un senado gerontocrático quedaría así justificado. Ignoro si Leonel votaría a favor de dicha propuesta pero he notado que cuestiona a quienes hemos visto con ojos críticos de la misma. Quienes promueven ProReforma abogan por una Constitución de principios (tal es su lema) y que un sistema basado en el poder de la mayoría (la democracia) no garantiza mejores resultados y la debida protección de los derechos y libertades fundamentales. Sin embargo, pretenden que su propuesta sea aprobada justamente por un sistema de mayorías (en caso fuera aprobado en una consulta popular), sin importar si su propuesta o parte importante de ella atente contra principios constitucionales establecidos.

También argumenta Leonel que no debería extrañarnos un senado gerontocrático, que viene siendo una democracia restringida, dado que la actual Constitución ya contiene elementos parecidos (la elección limitada de cargos importantes como los magistrados, entre otros). Soy de la opinión que la actual CPR es contradictoria en algunos elementos y, en su momento, deberían corregirse dichos mecanismos de democracia restringida. En otras palabras, nuestra CPR tiene ciertas anomalías pero no por ello debemos aceptar agregarle más anomalías. Esto no significa, como algunos han señalado, que yo este de acuerdo con la actual Constitución, pero me parece que la propuesta de marras no la mejora sustancialmente y por eso sostengo que debe dejarse como está, procurar su cumplimiento o bien considerar un cambio de fondo (estructural) pero vía una Asamblea Constituyente y con un propósito progresivo (que permita mejorar los derechos y libertades fundamentales) y no regresivo.

3 comentarios:

  1. Estimado Hugo,
    Gracias por tomarte la molestia de volver sobre estos puntos. Creo que es muy importante. También aprovecho para agradecer el tiempo y esfuerzo que dedican a este blog de forma que pueda servir como referencia a cualquier ciudadano interesado en enterarse bien de los cambios que se propone hacer a nuestra constitución.
    Estoy bastante de acuerdo con lo que dices sobre la CPR, la analogía con la estructura de un edificio es muy buena.
    Solo voy a hacerte unos comentarios:
    "Leonel sostiene que dado que la propuesta debe someterse a consulta popular y que en caso la mayoría se pronuncie a favor de la misma, ello validaría el cambio y el establecimiento de un senado gerontocrático quedaría así justificado". No creo que "justificación" sea el término más adecuado y como dices que yo "sostengo" esa afirmación voy a aclarar. Si el pueblo vota en consulta popular a favor de un cambio constitucional que divide el congreso en dos cámaras, una de ellas el senado, lo que se obtendría es "legitimidad". La diferencia entre los dos conceptos se puede ver en un ejemplo: se pueden dar mil razones válidas para dividir el congreso en dos cámaras pero con eso nunca conseguiría legitimidad para imponer ese cambio contra la voluntad del pueblo. Por otra parte (y esto ha ocurrido con cierta frecuencia) se pueden dar muchas razones válidas para justificar no votar por un candidato a presidente en particular, pero si el pueblo lo lleva al puesto con su voto, no se puede negar su legitimidad.
    Entonces, lo que yo sí sostengo es esto: una propuesta de creación de un órgano estatal, no violatoria de los derechos fundamentales – vida, libertad y propiedad – aprobada por el pueblo en consulta popular da legitimidad al órgano creado, legitima la autoridad otorgada sin que por ello el pueblo pierda su derecho a reclamar de regreso la autoridad concedida cuando lo considere conveniente.
    Aprovecho para aclarar que si ProReforma llega a consulta popular voy a votar por el "Sí", es decir, a favor de implementar la propuesta.

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  2. Otra cosa.
    Ignoro si "quienes promueven ProReforma... (afirman que) un sistema basado en el poder de la mayoría (la democracia) no garantiza mejores resultados", eso habría que preguntárselo a cada uno de los promotores, porque tal afirmación no forma parte de ProReforma como propuesta.
    De lo que sí estoy seguro es de dos cosas 1) no es posible llevar la democracia a su extremo pretendiendo por ejemplo que absolutamente toda decisión gubernamental pase a consulta popular previo a aplicarla, eso sería equivalente a decir que el pueblo no delega ninguna autoridad ni busca quien lo represente, pero como sí delegamos autoridad en ciertos órganos de gobierno y tenemos representantes en otros, de hecho aceptamos que la democracia absoluta no es posible, claro, en cuerpos sociales muy pequeñas, como una familia, un grupo de amigos, puede ser posible por algún tiempo, mientras no surge naturalmente un líder o mientras hay interés de actuar en sociedad, pero eso es un caso particular; 2) las decisiones tomadas por todos son las de mayor legitimidad, pero eso no garantiza que sean las mejor tomadas, por ejemplo: ya nos hemos equivocado varias veces cuando democráticamente elegimos a un candidato particular como presidente, pero eso no le quita legitimidad al electo.
    Entonces está claro que hay ciertas decisiones que debemos tomar entre todos – y están claramente consignadas en la constitución – una de ellas es precisamente la de aprobar o no las reformas que se quieran hacer a la constitución, y que aceptamos que aunque no hay garantía de que se tomará la mejor decisión, es el sistema más justo ante decisiones tan trascendentales. Mal haría ProReforma en impulsar un sistema basado en principios si luego no quisiera respetar que su implementación fuera aprobada democráticamente.

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  3. Sigo creyendo – con razones que expondré – que tu conclusión de que "la propuesta de ProReforma, cuya parte toral es su senado gerontocrático, es improcedente pues contradice algunos principios de la parte dogmática de la actual CPR" es errónea.
    En todo caso, parece que tu tienes claro que tales contradicciones no vienen de ProReforma, que es coherente con la CPR actual, sino de la misma CPR ya que dices "Soy de la opinión que la actual CPR es contradictoria en algunos elementos y, en su momento, deberían corregirse dichos mecanismos de democracia restringida" entonces no hay que achacarle a ProReforma un vicio que en todo caso no es de esa propuesta.

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